En la película se muestran cuatro casos, pero solo me centraré en tres, pues el cuarto trata de la administración y no es de lo que yo quiero hablar aquí.
CASO 1.
Trata de un profesor que no lleva muchos años dando clase y cuyo sueño es ganar cinco años seguidos el Premio al Profesor del Año. Este hombre se muestra muy cercano a los alumnos y es muy simpático. Hace que sus clases sean muy dinámicas y sabe motivar a sus alumnos. Eso es algo que debemos tener en cuenta, ya que cuanto más dinámica y motivadora sea una clase, más atención prestarán los alumnos y estarán más predispuestos a aprender lo que les estamos enseñando.
A media película, urde una trampa para que uno de sus alumnos se ponga las pilas. Ésta consiste en hacer creer que está llamando a sus padres para comunicarles que no está haciendo todo lo que debiera para sacar la asignatura hacia delante. Esa actitud creo que no es la adecuada, ya que no se debería mentir al alumno. Además de que si hacemos eso el alumno ya no va a estudiar para mejorar, por pura satisfacción propia, etc., sino que lo va a hacer para aprobar el examen por miedo a que llamen a sus padres. Y tendríamos que intentar buscar otras maneras de ayudarle a mejorar, porque así me da la sensación de que ese hombre lo único que quería era quitarse el problema de en medio.
Por último, al final de la película se ve como este maestro pierde los estribos en clase y tira una mesa, todo por no haber ganado el concurso. Ahí es donde se muestra realmente que le dan igual sus alumnos, lo que estos aprendan o como les vaya a ir en la vida. Lo que a él le importaba por encima de todo era ganar el dichoso premio.
CASO 2.
Este caso trata de una profesora de gimnasia que lleva ya bastante tiempo impartiendo clase. Bien es verdad que se preocupa demasiado del retraso de los alumnos e intenta imponer un orden con un poder que no es el suyo. Un alumno llega tarde y la profesora con quien le toca la clase le deja entrar haciendo que la entrenadora se enfade, e incluso regañe a la otra mujer. La entrenadora no debería tomarse esas licencias porque eso se encuentra fuera de sus competencias.
Aunque también si se ha llegado aún acuerdo con respecto a los horarios entre todos los profesores, estos deberían cumplirlos. Y no pasa nada claro, cuando un alumno en cierta ocasión llega tarde por motivos eventuales, yo también le dejaría pasar, que los profesores también somos humanos.
Pero por otro lado creo que esta mujer es buena como profesora. Trata de conseguir que todos sus alumnos se integren en las clases, ya se les dé bien el deporte o no. Por ejemplo dándoles ánimos y reforzándoles positivamente cuando hacen algo bien. Según ella, el alumno hará aquello de lo que es capaz de hacer. Entonces lo que propone es hacerles ver que ellos también pueden hacerlo, o por lo menos que lo crean, y así se sentirán con gana de seguir adelante con la tarea que están desempeñando.
Está me parece una teoría interesante y claro que debemos reforzar a nuestros alumnos cuando hacen algo que está bien y animarles cuando no pueden con algo.
CASO 3.
Y por último vemos el caso de un hombre de muchos conocimientos, pero que es su primer año en el mundo de la docencia. El hombre al principio no tiene ni idea de cómo llevar una clase, y ésta pasa de él, le preparan jugarretas y no le respetan. A pesar de sus extensos conocimientos hace sus clases algo infumables y muy aburridas y por eso los alumnos no muestran el mínimo interés. El primer día propone unas reglas algo estrictas y ya está. En ningún momento ha pretendido hacerse amigo de los alumnos y ese es el gran fallo que tiene. No estoy diciendo que haya que ser tampoco amigo de los alumnos, pero si algo más cercano para que se sientan a gusto con el profesor y confíen en él.
La cosa empieza a cambiar cuando un alumno, digamos que se le subleva y le echa de clase y luego le vuelve a dejar entrar. El profesor va a hablar con la madre del chico en cuestión para pedirle disculpas por su comportamiento y para saber por qué el chico se comporta así con él. La mujer lo primero que le dice es que tiene que mirar a los ojos a sus alumnos. Eso es algo importante, sentirse seguro en clase porque si no los niños se te “suben a la chepa” digámoslo así.
Tras esto la actitud del profesor cambia y hace sus clases más amenas y los alumnos acaban respetándolo. A mi juicio éste acaba siendo el mejor profesor de todos los que se muestran en la película. Esto también nos hace ver que nunca dejamos de aprender y que tenemos que irnos moldeando a los tiempos que corren y que cada clase es diferente.
También me pasó por la cabeza la idea de que ser profesor, un buen profesor, es algo muy difícil, y que la carrera de magisterio puede no ser tan complicada, pero el enfrentarse año tras año a un aula diferente sí que los es. Y ahora me merece mucho más respeto la figura del profesor que antes de ver el documental.
Ser profesor hoy en día no es nada fácil.
En la película se muestran cuatro casos, pero solo me centraré en tres, pues el cuarto trata de la administración y no es de lo que yo quiero hablar aquí.
CASO 1.
Trata de un profesor que no lleva muchos años dando clase y cuyo sueño es ganar cinco años seguidos el Premio al Profesor del Año. Este hombre se muestra muy cercano a los alumnos y es muy simpático. Hace que sus clases sean muy dinámicas y sabe motivar a sus alumnos. Eso es algo que debemos tener en cuenta, ya que cuanto más dinámica y motivadora sea una clase, más atención prestarán los alumnos y estarán más predispuestos a aprender lo que les estamos enseñando.
A media película, urde una trampa para que uno de sus alumnos se ponga las pilas. Ésta consiste en hacer creer que está llamando a sus padres para comunicarles que no está haciendo todo lo que debiera para sacar la asignatura hacia delante. Esa actitud creo que no es la adecuada, ya que no se debería mentir al alumno. Además de que si hacemos eso el alumno ya no va a estudiar para mejorar, por pura satisfacción propia, etc., sino que lo va a hacer para aprobar el examen por miedo a que llamen a sus padres. Y tendríamos que intentar buscar otras maneras de ayudarle a mejorar, porque así me da la sensación de que ese hombre lo único que quería era quitarse el problema de en medio.
Por último, al final de la película se ve como este maestro pierde los estribos en clase y tira una mesa, todo por no haber ganado el concurso. Ahí es donde se muestra realmente que le dan igual sus alumnos, lo que estos aprendan o como les vaya a ir en la vida. Lo que a él le importaba por encima de todo era ganar el dichoso premio.
CASO 2.
Este caso trata de una profesora de gimnasia que lleva ya bastante tiempo impartiendo clase. Bien es verdad que se preocupa demasiado del retraso de los alumnos e intenta imponer un orden con un poder que no es el suyo. Un alumno llega tarde y la profesora con quien le toca la clase le deja entrar haciendo que la entrenadora se enfade, e incluso regañe a la otra mujer. La entrenadora no debería tomarse esas licencias porque eso se encuentra fuera de sus competencias.
Aunque también si se ha llegado aún acuerdo con respecto a los horarios entre todos los profesores, estos deberían cumplirlos. Y no pasa nada claro, cuando un alumno en cierta ocasión llega tarde por motivos eventuales, yo también le dejaría pasar, que los profesores también somos humanos.
Pero por otro lado creo que esta mujer es buena como profesora. Trata de conseguir que todos sus alumnos se integren en las clases, ya se les dé bien el deporte o no. Por ejemplo dándoles ánimos y reforzándoles positivamente cuando hacen algo bien. Según ella, el alumno hará aquello de lo que es capaz de hacer. Entonces lo que propone es hacerles ver que ellos también pueden hacerlo, o por lo menos que lo crean, y así se sentirán con gana de seguir adelante con la tarea que están desempeñando.
Está me parece una teoría interesante y claro que debemos reforzar a nuestros alumnos cuando hacen algo que está bien y animarles cuando no pueden con algo.
CASO 3.
Y por último vemos el caso de un hombre de muchos conocimientos, pero que es su primer año en el mundo de la docencia. El hombre al principio no tiene ni idea de cómo llevar una clase, y ésta pasa de él, le preparan jugarretas y no le respetan. A pesar de sus extensos conocimientos hace sus clases algo infumables y muy aburridas y por eso los alumnos no muestran el mínimo interés. El primer día propone unas reglas algo estrictas y ya está. En ningún momento ha pretendido hacerse amigo de los alumnos y ese es el gran fallo que tiene. No estoy diciendo que haya que ser tampoco amigo de los alumnos, pero si algo más cercano para que se sientan a gusto con el profesor y confíen en él.
La cosa empieza a cambiar cuando un alumno, digamos que se le subleva y le echa de clase y luego le vuelve a dejar entrar. El profesor va a hablar con la madre del chico en cuestión para pedirle disculpas por su comportamiento y para saber por qué el chico se comporta así con él. La mujer lo primero que le dice es que tiene que mirar a los ojos a sus alumnos. Eso es algo importante, sentirse seguro en clase porque si no los niños se te “suben a la chepa” digámoslo así.
Tras esto la actitud del profesor cambia y hace sus clases más amenas y los alumnos acaban respetándolo. A mi juicio éste acaba siendo el mejor profesor de todos los que se muestran en la película. Esto también nos hace ver que nunca dejamos de aprender y que tenemos que irnos moldeando a los tiempos que corren y que cada clase es diferente.
También me pasó por la cabeza la idea de que ser profesor, un buen profesor, es algo muy difícil, y que la carrera de magisterio puede no ser tan complicada, pero el enfrentarse año tras año a un aula diferente sí que los es. Y ahora me merece mucho más respeto la figura del profesor que antes de ver el documental.